Desarticulada
una red de tráfico de personas es Badajoz
La
operación “inca” llevada a cabo por la Policía Nacional de Badajoz ha
desarticulado una red que introducía a personas de origen peruano mediante
contratos de trabajo falsos. Se han detenido a seis personas pertenecientes a
la organización, dos permanecen en prisión y el resto en libertado con cargos,
según informa el Periódico de Extremadura. Todos de nacionalidad peruana.
A
los miembros de esta organización se les imputan varios delitos contra los
derechos de los ciudadanos extranjeros. En esta operación también se han
detenido a empresarios extremeños por favorecer la realización de contratos
laborales falsos mediante la realización de ofertas de trabajo falsas para que
las víctimas pudieran obtener el permiso de residencia y trabajo en España.
El
centro neurálgico de la organización se encontraba en la zona de Valdepasillas
y en el barrio de Suerte de Saavedra, donde aparecían empadronadas varias personas
como empleados de hogar.
Las
víctimas pagaban a la organización entre 3.000 y 4.000 euros para obtener la
oferta de trabajo (falsa) que les permitiera acceder al permiso de residencia y
trabajo aunque sabían que una vez llegados a España no trabajarían en estos
puestos y tendrían que buscarse ellos la vida. Todos los testigos se han
acogido a la ley de testigos protegidos por miedo a las represalias.
El modus operandi de esta
organización era el siguiente: el jefe del grupo se encargaba de reclutar a las
víctimas en Perú, concretamente en la población de Ica, ya que había vivido
allí. Seleccionaba a aquellas personas que conocía de antes, ofreciéndoles la
posibilidad de obtener el permiso de residencia y trabajo en España, a cambio
de una cantidad de dinero.
Una
vez obtenido el dinero los miembros de la organización contactaban con los
empresarios que debía realizar la oferta de trabajo, algunos de ellos sí que
necesitaban una empleada de hogar por lo que había dos tipos de empresarios,
los que realizaban las ofertas de trabajo desde la ilegalidad y los que las
realizaban desde la legalidad.
Las
víctimas, una vez llegadas a España, vivían en pisos de la organización a la que
pagaban 150 euros mensuales en concepto de alquiler. La red llevaba operando en
Badajoz desde 2006
No hay comentarios:
Publicar un comentario